A la espera de encontrar en los archivos históricos de Baza, Guadix y Huéscar alguna referencia al voto de la mujer en la prensa de la época, he empezado por extraer algunos datos interesantes que aporta Inmaculada Jiménez Morell en su libro “La prensa femenina en España”:

Morell hace referencia a los primeros estudios sobre prensa femenina española. Entre ellos, cita la obra “Mujer, prensa y sociedad en España (1800-1936), de Antonio Perinat e Isabel Marrades (Madrid, 1980); “La mujer y la prensa desde el siglo XVII a nuestros días”, de Mercedes Roig Castellanos (Madrid, 1977), y el artículo de Antonio Elorza “Feminismo y socialismo”, publicado en Tiempo de Historia (Madrid, 1974, núm.3).

Jiménez Morell incluye en su estudio lo que considera “el primer manifiesto feminista publicado en España”, “La mujer y la sociedad”, de Rosa Marina (Cádiz, 1857). En su introducción, la autora recuerda las primeras voces que se alzan, a partir de 1789, reclamando la “igualdad absoluta de la mujer y del hombre”, es decir, derechos políticos, civiles y de carácter sociocultural. Pero la igualdad política no llega pese a que se establece en 1848 el sufragio universal masculino y se reclama desde publicaciones como “La Voix Des Femmes” (ver Abensour, L. , citado por Jiménez Morell) “el derecho de las mujeres a elegir y ser elegidas”.

Respecto a España, Jiménez Morell destaca la actitud de Gertrudis Gómez de Avellaneda o de “pequeños grupos vinculados a revistas escritas por y para las mujeres”, aunque esta corriente la califica como “feminismo conservador y católico” por el respeto casi religioso por las normas establecidas. Pero también hace alusión a un pequeño grupo de mujeres que “reivindicó la igualdad total de ambos sexos”, aunque su acción “no fue más allá del ejercicio de la palabra escrita”.