Por: lidi
Recuerdo estos días la película El Laberinto del Fauno, coincido con la crítica de Llórens en mi querida y añorada Turia en que se trata de una película que combina perfectamente la cruda realidad y la fantasía para escapar de ella. Una fantasía a la que necesitamos recurrir los agnósticos para huir de ciertas realidades que a los soñadores nos deprimen. Recuperar la fantasía no viene nada mal de vez en cuando. Estos días fantaseo con un futuro libre, justo, fértil y maravilloso, para mí y para mis hijos. Y para la humanidad.
¿Y qué ocurriría si se quiere escapar de una realidad que uno mismo ha creado y ha hecho que sea como es? ¿Por qué un futuro justo y no un presente justo? ¿quiéres un futuro justo en general o sólo con que lo sea para ti ya te contentas?
Demasiadas preguntas difíciles de contestar. Se puede cambiar la realidad aunque uno mismo la haya creado, si realmente crees que debe ser así por tu bien y el de los demás. Para mí el futuro es el día de mañana, y aunque las cosas no se pueden cambiar de un día para otro, quiero y busco un presente justo, claro, y no sólo para mí, vaya...
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