Hoy he conocido a Cristina del Valle y todas las mujeres que están trabajando de manera fascinante por hacer valer los derechos de la mujer y denunciar bien alto las injusticias que sufren. Y lo hacen en nombre propio, como "supervivientes", que no víctimas, como ha dicho Cristina del Valle, de la violencia de género en sus propios hogares. Vanesa Casado, una abogada experta en igualdad de género, ha trabajado para el Instituto Andaluz de la Mujer y en Amnistía Internacional, pero se ha presentado como "hija de un agresor". Por tanto, hablan con conocimiento de causa aunque no sea condición necesaria para concienciarse contra las desigualdades. Pero ese gesto dice mucho de ellas: no hablan en nombre de nadie y por boca de ninguna organización. La charla ha sido en el Instituto de la Paz, al que he vuelto después de tres años. Escuchar a estas mujeres te abre los ojos al mundo, a una realidad que por desgracia sigue existiendo y contra la que hay que seguir luchando. Éramos pocos y ningún medio de comunicación. He intervenido para mostrarles mi admiración y decirles que todo su conocimiento sobre unas realidades de las que nadie quiere hablar hay que "visualizarlo", y una manera es a través de los medios de comunicación. Así se cambian las sociedades, trasladando a los demás las injusticias y concienciando del cambio desde las escuelas y las universidades.
Seguiré escribiendo de todo esto y mucho más, y creo que voy a dejar ya de ser La Pródiga...